Bajo en lema de “Feliz Navidad, egoistas”, la empresa Yoigo intenta vendernos sus tarifas tan baratas. Y no es por hacer publicidad, pero son baratas… si la llamada es entre Yoigos, claro. Las tarifas de Yoigo son muy baratas para el que tiene ese operador y es él el que llama, por que si no eres de Yoigo y llamas a uno… como no tengas 20 € de Saldo, mejor que no llames…
¡Acabo de deducir que los egoistas son ellos! Es decir, que el lema sólo va dedicado a los clientes… Ya sabéis, si os gusta que os insulten, id a Yoigo.
Otras empresas, como El Corte Inglés y Carrefour, desde octubre ya tenían en sus estanterías decoración navideña, dulces navideños, figuritas y árboles, bolas y musgo, serpentinas y disfraces y muchísimos jugetes. ¡Por Dios, que quedaban 2 meses! Si es que cada vez la Navidad empieza antes… Va a llegar un año en el que no quiten nada de las estanterías: en agosto compraremos figuritas del Belén, el mayo pondremos el árbol de Navidad…. ¡Pero ¿de qué van?!
¡La Navidad no es polvorones, árbol y fiestas! ¡La Navidad es el Nacimiento de Dios! ¡Dejar de tergiversar!
Los comercios se llenan los bolsillos gracias a tres tácticas Navideñas:
1.- Aprobecharse de la Fe Cristiana
2.- Subiendo los precios
3.- Inventándose más fiestas
Se aprobechan de la fe, se aprovechan de los Reyes Magos y de éstas fechas familiares para hacer que sus ventas aumenten…
Ya no queda Navidad. La Navidad de Cristo se ha esfumado casi del todo gracias a los comercios. Ya no existe la Navidad del Amor, ahora es la Navidad del Consumo. Sólo puedo dedicar una felicitación a todos estos tergiversadores de la fe: ¡¡Feliz Navidad Egoístas!!
pasaba por aqui y he descubierto tu blog. Tu reflexión sobre la navidad es muy interesante. Si quieres, mirate mi blog, donde hay un link a un movimiento llamado “Buy Nothing Christmas” (Navidad sin compras): http://despilfarros.blogspot.com/2008/01/derroche-navideo.html
La idea va bien encaminada y el desarrollo es original pero el tema no es tan sencillo. Hay que tener en cuenta que en esas fechas hay unos días festivos que contemplan los calendarios laborales, y que esos días cuentan para los creyentes y para los no creyentes. Estos últimos seguramente desearían trasladar esos días de fiesta a otras fechas, pero no pueden hacerlo porque la mayoría así lo ha estipulado. Por lo tanto, tienen derecho a “paganizar” las fiestas.
Yo soy creyente, paso bastante del consumismo navideño, detesto en verano ver carteles de “hay lotería de navidad” pero no me queda más remedio que respetar a los no creyentes, que van en aumento.
Un saludo